La inflación del siglo
En el día de hoy,
jueves 16 de enero, se estrena la película “El robo del siglo” protagonizada
por Guillermo Francella y Diego Peretti. El filme dirigido por Ariel Winograd
relata un hecho delictivo llevado a cabo por una banda en el banco Río de
Acassuso en el año 2006.
Por esas
casualidades del destino, un día antes del estreno de la película (ayer) se
conoció la inflación del mes pasado, lo que completa el número total de lo que
fue la inflación del 2019. El número final dio 53,8%. Es la inflación más alta
desde el 84% de 1991, infausto año desde lo económico. Sin dudas, la del 2019
es la inflación del siglo.
Algunos
economistas se aventuran a asegurar que la inflación es como un robo, ya que
“se le mete la mano en el bolsillo a la gente”. Situándose en un lugar riguroso
desde lo semántico, deberíamos decir que no se trata de un robo, sino de un
hurto ya que no se utiliza la violencia para llevar a cabo el hecho. Otros aventurados,
con una mirada sociológica, dirán que es una manera clara de violentar a las
masas.
¿Cuál es el
argumento para sostener esto? El poder adquisitivo de los trabajadores es
atacado directamente por la inflación. Según la consultora Ecolatina el salario
real de los trabajadores registrados cayó en promedio un 8% durante el 2019.
Peor es el caso de los no registrados, los cuales vieron un deterioro del 13%
de su poder adquisitivo durante el año pasado. Es decir, en promedio los
salarios de los empleados registrados aumentó un 45,8% (8 puntos menos que la
inflación). Mientras que el de los no registrados aumentó un 40,8%, lo que
supone una pèrdida del 13% en el salario real.
Se puede debatir
de si esto es robo, hurto o simplemente una situación económica fruto de varios
años de mala praxis en la materia. Lo que queda fuera de discusión es la clara
presión que significa para los argentinos vivir bajo este clima asfixiante.
Winograd en su
película contará a su manera cómo un grupo de hampones con ingenio se hicieron
con algunos millones de dólares. Situación que, más trascendental o no, se
trata de algo anecdótico. Por el contrario, años y años de inflación indomable
hablan de algo sistemático, para nada anecdótico. La corrupción e ineptitud de
la clase política hacen que no haya ningún justificativo para explicar este
estado deplorable de la economía argentina.

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